Hay una alta circulación de virus respiratorios. La semana pasada, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, confirmó que en esa provincia hay un brote de gripe B, y que desde hace algunas semanas hay más internaciones por gripe que por coronavirus, aunque la gran mayoría son pacientes ambulatorios.
Expertos señalan que este brote se produjo ahora porque hay un cierto “reacomodamiento” de los virus respiratorios luego de la pandemia y, además, señalan que los días fríos que se prolongaron durante las primeras semanas de la primavera también colaboraron para que creciera la curva de contagios.
Por otro lado, advierten que este año el porcentaje de personas que se inoculó contra la gripe no alcanzó los niveles esperados, aunque desde el Ministerio de Salud de la Nación respondieron que aún las cifras de vacunados durante este año no están disponibles. En cuanto a la sintomatología de la Influenza A y B, destacan que no es posible diferenciarlas sin analizar la muestra, porque ambas generan un cuadro similar, que incluye dolores de cabeza, fiebre y malestar general.
En Buenos Aires, a partir de la semana epidemiológica n° 38 (20 de septiembre) se registró en promedio un 50% de positividad en las muestras totales registradas, tanto del tipo A como del B. Sin embargo, se observa que a partir de la semana epidemiológica n° 42 (17 de octubre), estos niveles comenzaron a descender lentamente.
Leda Guzzi, miembro de la Sociedad Argentina de infectología (SADI), señaló que la sintomatología entre ambas variantes de gripe es indistinguible. “El virus de la gripe suele dar un cuadro de fiebre alta, de comienzo repentino, tos, dolor de garganta y puede haber síntomas gastrointestinales y vómitos. Estos dos últimos síntomas llaman la atención y es más probable que se presenten en personas de riesgo”, resalta Guzzi.